La mujer, Sabine S., de 32 años, se convirtió al islam cuando tenía 22.

Una joven alemana que abandonó el país para unirse a la organización terrorista Estado Islámico y que vivió en Siria e Irak entre diciembre de 2013 y agosto de 2017, ha sido condenada a cinco años de prisión por la Audiencia Territorial de Stuttgart, en Alemania,  informaron los medios.

Según la Fiscalía, Sabine S., de 32 años y madre de cuatro niños, se convirtió al islam cuando tenía 22. En 2013 se separó del padre de sus dos primeros hijos y viajó a Siria a la zona en conflicto; previamente ya se había radicalizado.

Al llegar a Siria se casó con un combatiente del EI, de nacionalidad azerbaiyana, al que no conocía, y con el que tuvo otros dos hijos, según sus declaraciones.

Según la acusación, Sabine S. administraba un blog de propaganda del Estado Islámico y colaboró en la difusión de vídeos que exaltaban la violencia, con el objetivo de ganar adeptos que quisieran viajar a la zona en conflicto.

Además, recibió entrenamiento de tiro y presenció ejecuciones públicas, además de ejercer funciones de representación junto a su marido, agregó la Fiscalía.

Fue detenida a mediados de 2018 en el balneario alemán de Baden-Baden, en el suroeste del país, después de regresar de la zona en conflicto. La Fiscalía había solicitado seis años de cárcel; su abogado, tres años.