Ante la época de posadas la población hace un mayor consumo de alimentos abusando de la cantidad de carnes, alimentos preparados ricos en grasa, postres, harinas y bebidas.

En conjunto pueden detonar un descontrol metabólico poniendo en mayor riesgo a las personas que padecen enfermedades crónico degenerativas.

Excesos que a principios de año se intentan compensar con dietas y ejercicio riguroso que sólo terminan provocando un incremento de atenciones en urgencias durante diciembre y enero.

Julián de Loera, Responsable del Programa del Adulto y Anciano en la Jurisdicción número dos, recomendó que durante esta época es necesario comer con medida y entrando el año apoyarse de una nutrióloga y activador físico para realizar los cambios de manera progresiva y así evitar poner en riesgo la salud.